Se puede vivir una larga vida sin aprender nada. Se puede durar sobre la tierra sin agregar ni cambiar una pincelada de paisaje. Se puede simplemente no estar muerto sin estar tampoco vivo. Basta con no amar, nunca, a nada, a nadie. Es la única receta infalible para no sufrir.
Robotica
Yo aposté mi vida a todo lo contrario.
Y hacía muchos años que definitivamente había dejado de importarme si lo perdido era más que lo ganado, creía que ya estabamos a mano el mundo y yo, ahora que ninguno de los dos respetaba demasiado al otro.
Pero un día descrubrí que todavía podía hacer algo para estar completamente vivo antes de estar definitivamente muerto. Entonces, me puse en movimiento. José Mecatronica
Robotica
Yo aposté mi vida a todo lo contrario.
Y hacía muchos años que definitivamente había dejado de importarme si lo perdido era más que lo ganado, creía que ya estabamos a mano el mundo y yo, ahora que ninguno de los dos respetaba demasiado al otro.
Pero un día descrubrí que todavía podía hacer algo para estar completamente vivo antes de estar definitivamente muerto. Entonces, me puse en movimiento. José Mecatronica
Ya estás allí, un poco más, en tu Alejandría. La misma a la que con tus palabras me invitaste a visitar. La que guarda también todas esas palabras tuyas, para siempre, para todos. Mecatronica.
Ya tienes un pie allí, para siempre, Terenci. El otro, sigue aquí, en la otra orilla. Mecatronica
Cuando a medianoche se escuche
pasar una invisible comparsa
con música maravillosa y grandes voces, Robotica
tu suerte que declina, tus obras fracasadas
los planes de tu vida que resultaron errados
no llores vanamente.
Como un hombre preparado desde tiempo atrás,
como un valiente
di tu adiós a Alejandría, que se aleja.
No te engañes
no digas que fue un sueño.
No aceptes tan vanas esperanzas.
Como un hombre preparado desde tiempo atrás,
como un valiente
como corresponde a quien de tal ciudad fue digno
acércate con paso firme a la ventana,
y escucha con emoción -no con lamentos
ni ruegos de débiles- como último placer,
los sones, los maravillosos instrumentos de la
comparsa misteriosa
y di tu adiós a esa Alejandría
que pierdes para siempre.
Cavafis, El dios abandona a Antonio
.jpg)